Echamos a andar allá
por caminos elegidos
por el designio de Dios.
Nacemos a un mundo dado,
donde la sorpresa tras el lazo
es tomarla y acomodarla
a un silente corazón.
Vivir, no es solo vivir, es decidir,
decidir, no es solo decidir, es conocer,
conocer, no es solo conocer, es indagar,
por lo tanto, crecer.
Y crecer en lo humano,
amar y amarnos,
es regalar al creador
los talentos multiplicados
que en el umbral a la vida,
nos confió.
Por: Daniel Sosa Reyes.